El segundo trimestre del año, el de la guerra de Irán, ha sido francamente positivo para los mercados. También lo ha sido para nuestros vehículos asesorados, aunque apenas han subido una tercera parte de lo que lo han hecho sus índices de referencia. Esta subida, muy escueta en términos relativos, nos deja una sensación que, sin dejar de ser agridulce, es de tranquilidad.